En estos días hemos conocido la existencia de esta enfermedad que, por su importancia y su magnitud, pensamos que es necesario difundir, informar y publicitar al máximo para que cobre más importancia y provoque interés en nuestra sociedad.
En nuestra web venimos, desde su creación, introduciendo productos que sabemos con toda seguridad que no contienen productos que puedan dañar nuestra salud.
Vamos a seguir buscando productos por todo el mundo y poco a poco introducirlos en la web buscando los precios más ajustados posibles. Queremos que los que padecen estas enfermedades y se vean obligados a consumirlos no tengan que sacrificar excesivamente sus bolsillos ya que generalmente y por desgracia intentar evitar los productos químicos no es barato.
En estos momentos estamos contactando con empresas de cosmética natural, productos de cocina, inhibidores de ondas y algunos productos que poco a poco iremos incluyendo en la web. En todos ellos pondremos una descripción detallada en castellano ya que muchos de ellos se pueden conseguir en otras web pero con el incoveniente del idioma.
Tambien vamos a intentar manteneros informados de las últimas noticias sobre los avances en estas enfermedades y sobre el gran trabajo que estan realizando las asociaciones de enfermos con el ministerio de sanidad.
Mientras la contaminación de humanos y animales por substancias químicas dañinas como el DDT o los PCBs ha sido ya ampliamente documentada, los peligros de muchos productos químicos que todavía están el mercado y que han sido recientemente estudiados, apenas comienzan a conocerse ahora.
Estamos rodeados de nuevos peligros tóxicos. Compuestos perfluorados, ftalatos, fenoles, retardantes de fuego bromados (BFRs), etc. Los primeros se utilizan en la producción textil, envasado de alimentos y revestimientos antiadherentes como el teflón, mientras que los segundos se pueden encontrar en plásticos (incluyendo el PVC). Por otro lado, los compuestos fenólicos se detectan en latas de alimentos, botellas de plástico y carcasas de ordenadores, mientras los BFRs se hallan en algunos tejidos y televisiones.
Estos compuestos tóxicos, que contaminan una amplia variedad de seres vivos, pueden provocar enfermedades como el cáncer, dañar el sistema inmunológico, ocasionar problemas de conducta o alteraciones hormonales. Los científicos han encontrado compuestos perfluorados –clasificados como substancias químicas cancerígenas por la Agencia de Protección Ambiental de EEUU- en delfines, ballenas y cormoranes del Mediterráneo, focas y águilas marinas del Báltico y osos polares. Asimismo, cada año, cientos de pájaros domésticos mueren como consecuencia de las emanaciones y partículas procedentes de baterías de cocina con revestimientos de teflón. Cabe citar también que la exposición a un compuesto llamado Bifenol A ha producido el cambio de sexo en yacarés overos, un pariente del caimán sudamericano, y que los BFRs han sido encontrados en cachalotes y focas del Ártico canadiense y, recientemente, en huevos de halcón peregrino.
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